¿Podemos convenir que el uso y abuso de herramientas de mensajería como Whatsapp está fuera de control dentro de las empresas? Donde de forma inconsciente, o a veces no tanto, se está utilizando para intercambiar datos potencialmente muy sensibles en un contexto sobre el cual la empresa tiene cero control.
Las empresas que toleran esto corren el riesgo de que toda la información y documentos intercambiados por esta vía se pierdan cuando una persona se va. Adicionalmente quedan expuestos a que Whatsapp cambie sus términos y condiciones (los leyeron?) y pueda traficar sus datos, o que le ocurra lo mismo que a Sony, LinkedIn, Amazon, Apple, etc, y que que siendo victima del hack de turno pueda revelar datos y conversaciones que son privadas.
Con la convicción de que tenemos algo para aportar en lo que refiere a herramientas que permitan hacer una mejor gestión de conversaciones/documentos/tareas, en suma del conocimiento en las organizaciones. Y a pesar de que reconocemos que el segmento de herramientas de colaboración tiene referentes bien posicionados como Slack nos parece que hay una mejor forma de hacer las cosas. Nos parece que siguen quedando espacios en el mercado sin cubrir, y nos tenemos toda la fe ;)
Con la intención y visión de crear algo que pueda sintetizar lo mejor de los paradigmas de colaboración de los últimos 15 años es que desde hace más de un año estamos trabajando en el desarrollo de una plataforma de software de colaboración y mensajería en tiempo real para empresas.
Así es como nace Kezmo. Una plataforma de chat corporativo para la gestión de equipos y tareas. Es una plataforma que la empresa puede elegir instalar on premises y retener el control de datos, y mecanismos de seguridad utilizados. Se puede acceder tanto desde la web, como desde dispositivos iOS, y Android.
Los invito a registrarse, probarlo, y pasar feedback!
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Thursday, September 29, 2016
Sunday, November 08, 2009
un año de teletrabajo
En octubre se cumplió un año de la experiencia de teletrabajo, eso de vivir acá y trabajar para allá. Durante unos meses fue una experiencia compartida con una jornada de ocho horas, pero desde febrero/marzo fue la actividad principal.
Algunas de las conclusiones que saco luego de este tiempo son,
Primero, se puede, es posible, dada la infraestructura colaborativa adecuada, repositorio svn, tickets, servidores, skype, y por supuesto niveles razonables de conectividad para todos los involucrados. Cada vez más es la conectividad algo básico, como la luz, o el agua.
Segundo, fijar horarios es fundamental, y armarse una rutina ayuda mucho. Tanto en lo personal como en las interacciones, es bueno "educar/acostumbrar" al resto de los miembros del equipo sobre los momentos en los que uno puede ser contactado. Es dificil manejar la frontera entre el trabajo y el no trabajo, dado que todo tiene lugar en el mismo espacio físico.
Lo interesante de esto es que la rutina puede apartarse de la norma de 9 a 5. Esto me ha permitido entre otras cosas, hacer un corte de verdad al mediodía, tipicamente de 3 horas, hacer deporte, almorzar con amigos, visitar familia, ver peliculas, leer, siesta, etc. Esto ha sido de las cosas más gloriosas de este período.
Tercero, hay que generar cierto nivel de comodidad con grados altos de incertidumbre. Esto pasa por aspectos como la seguridad de uno, tener fé de que las cosas van a salir bien en la adversidad, y por supuesto manejar contingencias. Lo bueno es que esta profesión (muy generosa :) está llena de oportunidades y contingencias, lo cual hace viable todos estos experimentos.
En todo este proceso cayeron por tierra algunos mitos, por lo menos en mi caso, primero el del tipo sin horarios que trabaja hasta altas horas de la madrugada, y se levanta al mediodía. Casi que todo lo contrario, durante varios meses comenzaba la jornada a las 6 para compensar la diferencia de usos horarios.
Segundo eso de que si no hay nadie controlando el trabajo no se hace. Creo que la sorpresa fue lo opuesto, y el desafío se transformó en como ponerle un freno al trabajo y evitar pasarse de rosca y trabajar lo que fuera necesario buscando complacer al "cliente" (maldito workaholic).
Dentro de las cosas más dificiles en este periodo para mi han sido,
Subcontratar gente, coordinar y dirigir de forma remota. Creo que el mayor problema eran mis expectativas. Por algún motivo yo esperaba que la gente le iba a poner la misma dedicación/ganas que uno le pone, no siempre es así, y más si no se trabaja codo a codo.
Lo solitario de la experiencia. Al final, una vez pasada la novelería se transformó en algo por momentos solitario y monotono (aunque cuando llega el giro compensa :). Nada grave, pero uno espera más de la vida.
Creo que para explotar de verdad las ventajas de este modelo una alternativa es comenzar a viajar y recorrer el mundo trabajando part time, y con el resto del tiempo..."travel the world, meet interesting people and blog them". Pero para eso tiene que acompañar el contexto, pareja, etc.
Otra forma, quizás más convencional, es hacerlo crecer, convertirlo en una experiencia de grupo, encontrar gente con intereses similares, construir algo. Esta es la vía que estoy recorriendo ahora, y desde la semana pasada que he vuelto a trabajar en un espacio de oficina, pero ahora desde el otro lado del mostrador.
Ahora resta entender si se puede tener lo mejor de los dos mundos :)
Algunas de las conclusiones que saco luego de este tiempo son,
Primero, se puede, es posible, dada la infraestructura colaborativa adecuada, repositorio svn, tickets, servidores, skype, y por supuesto niveles razonables de conectividad para todos los involucrados. Cada vez más es la conectividad algo básico, como la luz, o el agua.
Segundo, fijar horarios es fundamental, y armarse una rutina ayuda mucho. Tanto en lo personal como en las interacciones, es bueno "educar/acostumbrar" al resto de los miembros del equipo sobre los momentos en los que uno puede ser contactado. Es dificil manejar la frontera entre el trabajo y el no trabajo, dado que todo tiene lugar en el mismo espacio físico.
Lo interesante de esto es que la rutina puede apartarse de la norma de 9 a 5. Esto me ha permitido entre otras cosas, hacer un corte de verdad al mediodía, tipicamente de 3 horas, hacer deporte, almorzar con amigos, visitar familia, ver peliculas, leer, siesta, etc. Esto ha sido de las cosas más gloriosas de este período.
Tercero, hay que generar cierto nivel de comodidad con grados altos de incertidumbre. Esto pasa por aspectos como la seguridad de uno, tener fé de que las cosas van a salir bien en la adversidad, y por supuesto manejar contingencias. Lo bueno es que esta profesión (muy generosa :) está llena de oportunidades y contingencias, lo cual hace viable todos estos experimentos.
En todo este proceso cayeron por tierra algunos mitos, por lo menos en mi caso, primero el del tipo sin horarios que trabaja hasta altas horas de la madrugada, y se levanta al mediodía. Casi que todo lo contrario, durante varios meses comenzaba la jornada a las 6 para compensar la diferencia de usos horarios.
Segundo eso de que si no hay nadie controlando el trabajo no se hace. Creo que la sorpresa fue lo opuesto, y el desafío se transformó en como ponerle un freno al trabajo y evitar pasarse de rosca y trabajar lo que fuera necesario buscando complacer al "cliente" (maldito workaholic).
Dentro de las cosas más dificiles en este periodo para mi han sido,
Subcontratar gente, coordinar y dirigir de forma remota. Creo que el mayor problema eran mis expectativas. Por algún motivo yo esperaba que la gente le iba a poner la misma dedicación/ganas que uno le pone, no siempre es así, y más si no se trabaja codo a codo.
Lo solitario de la experiencia. Al final, una vez pasada la novelería se transformó en algo por momentos solitario y monotono (aunque cuando llega el giro compensa :). Nada grave, pero uno espera más de la vida.
Creo que para explotar de verdad las ventajas de este modelo una alternativa es comenzar a viajar y recorrer el mundo trabajando part time, y con el resto del tiempo..."travel the world, meet interesting people and blog them". Pero para eso tiene que acompañar el contexto, pareja, etc.
Otra forma, quizás más convencional, es hacerlo crecer, convertirlo en una experiencia de grupo, encontrar gente con intereses similares, construir algo. Esta es la vía que estoy recorriendo ahora, y desde la semana pasada que he vuelto a trabajar en un espacio de oficina, pero ahora desde el otro lado del mostrador.
Ahora resta entender si se puede tener lo mejor de los dos mundos :)
Monday, August 24, 2009
Southlabs, regando una semilla
- Desarrollar productos de software desde uruguay.
- Explotar una economía de retornos incrementales, construir algo una vez y lograr venderlo miles de veces.
- Escalar en facturación y no en cantidad de empleados, o infraestructura.
- Siempre que se pueda elegir, tener cien clientes que paguen uno, y no uno que pague cien.
- Tener clientes que puedan convertirse en amigos.
- Tratar a clientes y proveedores como a uno le gustaría que lo traten.
- Nunca pensar en Uruguay como mercado objetivo para un producto.
- Elegir micronichos de negocio y mantenerlos.
- No vivir en una nube, cuidar la rentabilidad, manteniendo los gastos en un mínimo.
- Divertirse en cada paso del camino, el recorrido es tan importante como la meta.
Estas son las bases en las cuales hoy crece un sueño, que con el nombre de Southlabs cobija una serie de iniciativas que estamos llevando adelante.
Sé dice más fácil de lo que se hace, pero para llegar a algún lado hay que empezar por conocer el destino, y por dar un primer paso.
Hoy estamos apostando a desarrollos sobre la plataforma iPhone, aparentemente con el apoyo de la Fundación Ricaldoni como parte de su convocatoria para emprendedores dinámicos y a un producto para fotógrafos de casamiento.
La versión actual de la página www.southlabs.net, cumple un único fin que es tener algo levantado. Aprovecho para pedir si conocen un buen diseñador con disponibilidad ponganse en contacto conmigo.
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